LOS SUSURRANTES CAPITULO 12: Una Vieja Lección
Los alarmados abreres le siguieron en veloz
carrera, Ranun seguía sus señales también; los cuerpos de
los abreres se hallaban en un coma inducido en algún sitio de su refugio. Durante la huida olvidaron a las
sombras prisioneras; Tanian tomó
un láser, rompiendo las ataduras, débiles aún fueron llevadas a la cámara de recuperación. Los miembros del grupo colocaron sus trajes
de superficie. Una nave araña les
guiaría. Varian prefirió la nave proyectil, lo llevaría más rápido a
su destino. Gury T los entretendría,
pero no podría ganar esa batalla. La
nave proyectil consistía en un cilindro de metal recubierto con titanio, capaz de resistir la fuerza del cohete
de plasma colocado sobre él. No hubo
tiempo de despedidas, había que ser
preciso y rápido, la vida de todos estaba en juego. En tanto, Gury T recorría veloz por entre los
salones de la fortificación abreres, tratando de localizar los cuerpos
. Y lo logró. En un salón rodeado por
una pared transparente yacían 10
cuerpos. De estatura promedio, apariencia lánguida, piernas extremadamente
largas para el resto de su cuerpo y cabezas pequeñas, cubiertos con un cobertor calórico, un grupo de seres indefensos, atados por su propia
ambición .






